
-Pero aquellas palabras,
entre las risas,
se hundieron suavemente
y fueron absorbidas por el fondo del fuego.
El fuego no dice nada.
Sin embargo, quien lo observa
siente de pronto ganas de hablar.
Del pasado.
Del futuro.
De uno mismo.
De alguien más.
Frente al fuego,
la gente se vuelve
un poco más sincera.